El entorno y su influencia en nuestro aprendizaje

Aprender algo nuevo es una experiencia gratificante y enriquecedora, sin embargo el proceso de aprender no siempre suele ser divertido, en especial cuando se requiere memorizar términos, palabras o teorías.

Por otro lado; existe una cantidad de información “flotando” a nuestro alrededor de la cual aprendemos todo el tiempo, pero como no somos conscientes de que estamos aprendiendo; asumimos que no lo sabemos.

LA MÚSICA, LOS IDIOMAS Y LAS ARTES VISUALES SON FUENTES DE INFORMACIÓN A LAS QUE ESTAMOS EXPUESTOS A DIARIO.

Basta con sentarnos un momento y apreciar las cosas que suceden a nuestro alrededor para notar que escuchamos música de todo tipo proveniente de locales comerciales, así como mensajes en distintos idiomas que se estampan en camisetas, revistas y letras de canciones. Pero si vamos a nuestra primera clase de inglés o de música es lógico sentir que no sabemos nada, más aún cuando nos sentamos en un salón blanco, con un tablero blanco, y con cientos de palabras que se escriben y borran a la velocidad que el profesor considera conveniente.


¿Y QUÉ TAL SI EL LUGAR EN DONDE VAMOS A APRENDER ALGO NUEVO NOS PERMITIERA UTILIZAR INFORMACIÓN DE LA QUE NO SOMOS CONSCIENTES QUE SABEMOS?


Preguntar :

Es una de las primeras cosas que hacemos cuando aprendemos algo nuevo y la puerta de entrada a lo que queremos saber sobre cualquier tema con nuestro propio ritmo y estilo. Por eso es importante contar con un entorno que nos inspire a hacer preguntas de todo tipo y con el acompañamiento de una persona con experiencia para conectar estas preguntas con las respuestas que buscamos.